Entidad y pregunta
La identidad, el dominio oficial, el sector y la pregunta de decisión deben ser inequívocos antes de comenzar la investigación.
El Rankeador publica directorios y expedientes de decisión basados en evidencia. Una lista ayuda a descubrir entidades; sólo una rúbrica pública, homogénea y reproducible permitiría afirmar cuál obtiene un resultado superior.
La identidad, el dominio oficial, el sector y la pregunta de decisión deben ser inequívocos antes de comenzar la investigación.
Cada dato crítico debe poder asociarse a una fuente concreta y una fecha. Una página corporativa demuestra lo declarado por el proveedor, no su superioridad.
Los criterios deben aplicarse por igual a las entidades del sector. El orden de lectura no es una nota, certificación ni recomendación comercial.
La ficha declara lo que falta por comprobar. Una fuente retirada, un conflicto o un error material provoca corrección, retirada de la afirmación o exclusión temporal del índice.
La migración al formato atómico permite comprobar cada afirmación por separado, sin convertir una fuente corporativa en una valoración independiente.
El producto y la geografía delimitan el alcance. Las condiciones visibles evitan presentar una capacidad declarada como universal.
“Verificada” indica cuándo se comprobó la fuente; “revisar antes de” limita cuánto tiempo puede conservarse la afirmación sin una nueva revisión.
Los expedientes que todavía usan bloques documentales agregados siguen identificados como tales y se migran por cohortes. Estos totales miden trazabilidad editorial, no calidad de producto.
Las URLs históricas se conservan para navegación, pero las fichas y sectores incompletos permanecen con noindex hasta superar los umbrales de fuentes, revisión y contenido propio. El proyecto no crea versiones vacías para aparentar una cadencia diaria.
La carta editorial completa define independencia, expansión, ritmo de publicación y responsabilidad de los agentes.